- Cuéntame (le dije).
-Es simple. Quédate quieta, acalla a tu mente y observa a la tierra como espejo de lo que necesitas ver y aprender dentro, estrenando los ojos a cada parpadeo recién nacido, a cada latido, escucha el lenguaje de la piel a cada señal, y siente el tacto de la piel de la tierra... Entonces verás qué debe ser sembrado, qué terreno es más fértil y cual nos extrae energía y debilita hasta desertificarnos. Aprenderás cuándo debe removerse y ararse el subsuelo del alma, cuándo debe oxigenarse y cuándo necesita un tiempo de barbecho, qué frutos nos alimentan y qué frutos nos enferman. Y una vez que veas esto, también podrás ver qué debe ser mimado, abonado y florecido, qué debe ser podado y también qué debe ser cortado de raíz.
Entonces, la tierra te habrá enseñado a ver.
( Ada Luz Márquez )
- Hermana Águila -
![]() |
| Arte: Aaron Paquette |

No hay comentarios:
Publicar un comentario